Mutualia
Prestaciones económicas por incapacidad temporal por contingencia común

Mutualia pone a disposición de las personas trabajadoras autónomas o por cuenta propia, y del sistema especial agrario cuenta propia, dos tipos de coberturas:

  • La incapacidad temporal por enfermedad común y accidente no laboral.
  • El accidente de trabajo y enfermedad profesional

Las personas trabajadoras del colectivo de autónomos pueden optar por adherirse a Mutualia para cubrir únicamente la prestación económica derivada de la incapacidad temporal por enfermedad común y accidente no laboral y si lo desean también pueden asegurar la cobertura de accidente de trabajo y enfermedad profesional.

En el Sistema Especial de los Trabajadores por cuenta Propia Agrarios (SETA) integrado en el RETA desde la Ley 18/2007, de 4 de julio, la cobertura de incapacidad temporal por contingencias comunes y por contingencias profesionales tienen carácter de mejora voluntaria. La cobertura de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales en este Sistema Especial resultará obligatoria respecto a las contingencias de invalidez y muerte y superviviencia. 





A partir del 1 de enero de 2008, las personas trabajadoras por Cuenta Propia o autónomas que no hayan optado por dar cobertura a las prestaciones de incapacidad temporal, deberán llevarlo a cabo de forma obligatoria, salvo que se encuentren en situación de pluriactividad y coticen por dicha prestación en otro Régimen. Para el colectivo de SETA (agrarios cuenta propia) sigue siendo una prestación optativa (mejora voluntaria), por lo que es necesario que la persona trabajadora haya optado por ella para poder cobrar las prestaciones económicas.

Opción y formalización de la cobertura de esta prestación:

En el momento de causar alta en el régimen, la persona trabajadora autónoma deberá acogerse obligatoriamente a la cobertura de esta prestación con una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social.  Si no se realiza la opción en favor de una Mutua, se les cubrirá obligatoriamente la mencionada contingencia con carácter provisional con el Instituto Nacional de la Seguridad Social.

La opción por la cobertura de incapacidad temporal deberá formalizarse con una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, la cual deberá aceptarla obligatoriamente. No obstante, las opciones que ya se hubiesen producido antes del 1 de enero de 1998, mantendrán su validez con la Entidad gestora o con la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales con la que se hubiesen celebrado.

Realizada la opción en favor de la cobertura, los derechos y obligaciones serán exigibles por un período mínimo de 3 años, computados por años naturales completos, que se prorrogarán automáticamente por períodos de igual duración, salvo modificación de la opción realizada en la forma, plazos, condiciones y con los efectos establecidos.

 


  • Estar afiliado y en alta en el Régimen en la fecha del hecho causante (baja médica).
  • Tener suscrita cobertura correspondiente con Mutualia en la fecha del hecho causante.
  • En caso de Incapacidad Temporal por Enfermedad común: tener 180 días cotizados en los cinco últimos años inmediatamente anteriores al mes de la baja médica. Para accidente no laboral no es necesario periodo previo de cotización.
  • Estar al corriente en el pago de las cuotas en la fecha de la baja médica.

La cuantía se obtiene aplicando los porcentajes correspondientes a la base reguladora.


Si deriva de enfermedad común o accidente no laboral:

  • El 60%, que se abonará desde el día cuarto al vigésimo de la baja, ambos inclusive.
  • El 75%, que se abonará a partir del día vigésimo primero


    Base reguladora:
    Estará constituida por la base de cotización del trabajador correspondiente al mes anterior al de la baja médica, dividida entre 30. Dicha base se mantendrá durante todo el proceso, incluidas recaídas, salvo que el interesado hubiese optado por una base de cotización inferior, en cuyo caso, se tendrá en cuenta esta última.

La duración máxima será de 365 días, prorrogables a otros 180 cuando se presuma que en este tiempo el trabajador pueda ser dado de alta por curación.

Agotado este  plazo de 365 días serán el Instituto Nacional de Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina para trabajadores del Régimen del Mar, quienes a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la incapacidad permanente del trabajador, reconocerán  la situación de prórroga expresa con un límite de 180 días más, determinarán la iniciación de un expediente de incapacidad permanente o emitirán el alta médica.

Cuando la situación de incapacidad temporal se extinga por el transcurso del plazo de 545 días, se examinará necesariamente, en el plazo máximo de tres meses, el estado del incapacitado a efectos de su calificación, en el grado de incapacidad permanente que corresponda.

No obstante en aquellos casos en los que, continuando la necesidad de tratamiento médico por la expectativa de recuperación o la mejora del estado del trabajador con vistas a su reincorporación laboral y la situación clínica del interesado hiciera aconsejable demorar la calificación de incapacidad, ésta podrá retrasarse por el período preciso que en ningún caso podrá rebasar los 730 días desde la fecha en que se haya iniciado la incapacidad temporal.

Recaídas: agotado el plazo de 365 días, si el INSS (o ISM) ha emitido un alta médica  sólo estos organismos serán competentes para determinar si tiene o no efectos económicos una nueva baja médica producida en el plazo de los 180 días posteriores a la citada alta.


Si se trata de una incapacidad por Enfermedad Común/Accidente No laboral el parte de baja, alta y confirmación los expide su médico de familia del Servicio Público de Salud, mientras que la Mutua es responsable del control y seguimiento médico, así como del abono del subsidio.

Para proceder al abono del subsidio deberá presentarnos la solicitud cumplimentada y los documentos que se relacionan en:

Le recordamos que la presentación de la declaración de situación de actividad (Mod. IT-F3)  después del plazo reglamentario de quince días desde la baja médica podrán suponer la reducción o pérdida de la prestación económica de incapacidad temporal.